Los rayos pudieron encender la ‘chispa’ de la vida

Uno de los ingredientes fundamentales para el origen de la vida fue el fósforo procedente de los meteoritos que impactaron sobre la Tierra primitiva

La vida pudo surgir en la Tierra gracias a un cóctel de nutrientes esenciales hace unos 3.500 millones de años. Uno de esos ingredientes fue el fósforo, que ahora es el segundo mineral más abundante en el cuerpo humano y un componente clave de las estructuras celulares básicas.

“Este elemento forma la columna vertebral de la doble hélice del ADN y el ARN, y es una parte importante de la membrana celular que recubre las células”, concreta a SINC Benjamin L. Hess, investigador en el departamento de Ciencias Terrestres y Planetarias de la Universidad de Yale en EE UU y primer autor de un estudio que sugiere una nueva vía para la aparición de este elemento en la Tierra primitiva.

En sus inicios, la mayor parte del fósforo reactivo o biodisponible que se encontraba en nuestro planeta estaba encerrado en minerales insolubles (que no podían ser disueltos) que no permitían la producción de moléculas orgánicas de fósforo. Un mineral que sí lo pudo generar fue la schreibersita, que era soluble y que fue transportada en los meteoritos que cayeron en la Tierra hace miles de millones de años.

El fósforo forma la columna vertebral de la doble hélice del ADN y el ARN, y es una parte importante de la membrana celular que recubre las células

Benjamin L. Hess

En un trabajo publicado en la revista Nature Communications, Hess y su equipo de científicos proponen ahora otro proceso de formación del fósforo, además de los impactos de los meteoritos: los rayos. Estos pudieron crear minerales que contenían schreibersita y, por tanto, fósforo.

Los investigadores llegaron a esta conclusión al analizar los más de 60 gramos de este mineral en una roca vidriosa llamada fulgurita y creada por un rayo sobre suelos arcillosos de EE UU y conservada en el departamento de Geología del Wheaton College. “Esperamos que esto también sucediera en la Tierra primitiva”, subraya el científico. 

Fulgurita hallada en las excavaciones de Glen Ellyn, en el Estado de Illinois en EE UU y analizada por el equipo de investigación. / Dr. Stephen Moshier deL Wheaton College

Lo que esconden los minerales creados por los rayos

Aunque este elemento no es el único ingrediente para la vida, los investigadores consideran que los rayos pudieron proporcionar suficiente fósforo como para crear vida. Usando un conjunto de técnicas espectroscópicas, el grupo de investigación estimó la cantidad de schreibersita que pudo ser creada en el interior de las rocas vidriosas a cada impacto de los rayos.

Así, los científicos determinaron que se pudieron producir de esta manera entre 110 y 11.000 kilos de fósforo cada año.

Esta cantidad pudo no solo ser suficiente para generar potencialmente las primeras formas de vida, sino que pudo exceder incluso la de los impactos de meteoritos. “Creemos que en las áreas tropicales, donde los rayos son muy frecuentes, pudo haber suficiente fósforo proporcionado por estos para que se formara la vida”, afirma a SINC Hess. 

Gracias a las simulaciones de modelos del clima de la Tierra primitiva, se cree que los impactos de meteoritos comenzaron a disminuir después de que la Luna se formara hace 4.500 millones de años. Fue ahí cuando el número de rayos y el fósforo que suministraron superaron a los meteoritos, hace unos 3.500 millones de años, un momento que coincide con el origen de la vida.

Al igual que este mecanismo pudo contribuir a la formación de vida en nuestro planeta, los científicos sugieren que este proceso pudo producirse también en otros planetas. “Este mecanismo pudo también ayudar a que se forme vida en otros planetas similares a la Tierra donde hubo pocos o ningún meteorito que proporcionara el fósforo necesario”, concluye el investigador.


Fuente: SINC

El tiburón gigante megalodón tuvo una zona de cría en Tarragona

Tarragona fue una zona de cría y de crecimiento para individuos juveniles del tiburón gigante prehistórico megalodón durante el Mioceno, hace entre 23 y 5 millones de años, según un equipo de paleontólogos españoles. El megalodón fue el pez carnívoro más grande conocido y pudo medir hasta los 15 y 18 metros.

Un estudio del Instituto Cavanilles de la Universidad de Valencia aporta nuevos datos sobre el megalodón, un icónico megadepredador que adquirió complejas estrategias reproductivas que, en parte, podrían explicar su éxito evolutivo. Sin embargo, la dependencia de determinadas zonas de cría podría haber sido una de las principales causas de su extinción, por la pérdida de estos ambientes debidos a cambios climáticos durante el Plioceno.

Las conclusiones de la investigación, que se han publicado en la revista Biology Letters, se han extraído a partir del estudio de una colección de dientes de megalodón depositada en el Museu del Cau del Tauró, en L’Arboç (Tarragona).

El área de donde se extrajeron los dientes de megalodón habría sido una bahía de aguas cálidas en Tarragona

El artículo concluye que el área de donde se extrajeron los dientes habría sido una bahía de aguas cálidas que los individuos de megalodón habrían utilizado como zona de cría y crecimiento para sus individuos juveniles, en un ambiente protegido y rico en recursos alimentarios.

En este ambiente de poca profundidad se hallarían otros tiburones como Hemipristis serra o Carcharodon hastalis y especies que podrían haber formado parte de la dieta del megalodón, como por ejemplo mamíferos marinos.

Además, esta nueva área de cría se ha comparado con otras pertenecientes a diferentes formaciones geológicas de las cuencas Pacífica, Atlántica y del Caribe, para intentar extraer otras potenciales zonas de cría en diferentes momentos de la escala temporal, así como en distintas regiones geográficas.

Panamá y Tarragona, las dos únicas zonas de cría conocidas 

El marco comparativo, así como los métodos, basados en trabajos previos de otros autores, aportan nueva información, ya que previamente solo una posible zona de cría de esta especie había sido adecuadamente descrita en Panamá.

Entre los resultados de la comparación entre las poblaciones de ocho formaciones adicionales, y las localidades que las componen, se han obtenido cuatro potenciales zonas de cría en América del Norte y Sur, además de la ya nombrada región de Tarragona, una de ellas la previamente conocida de Panamá.

Trabajos futuros se centrarán en estudiar la posible relación entre su compleja estrategia reproductiva y cambios climáticos como factores de su extinción

La amplia distribución de estas áreas en el tiempo y geográficamente supone una nueva fuente de información alrededor de las estrategias reproductivas que este gran predador usó durante su historia evolutiva.

Esto abre la puerta al estudio de las posibles causas de su extinción, debido a la desaparición de muchas zonas costeras de baja profundidad, que habrían podido ser zonas de cría, durante el Plioceno, cuando la bajada del nivel del mar eliminó muchos de estos ambientes.

Trabajos futuros se centrarán en estudiar más en profundidad esta posible relación entre su compleja estrategia reproductiva y cambios climáticos como factores de la extinción del megalodón.

Referencia:
Jose Luis Herraiz et al. «Use of nursery areas by the extinct megatooth shark, Otodus megalodon (Chondrichthyes: Lamniformes)», Biology Letters 

Fuente: UNIVERSITAT DE VALÈNCIA

Los zombis de ‘Malnazidos’ reviven en el cine fantástico en la jornada inaugural de Sitges 2020

Desde hoy y hasta el domingo 18 de octubre Sitges se convertirá en el epicentro del género fantástico mundial.

Sitges 2020 ha abierto finalmente hoy jueves 8 de octubre las puertas de una nueva edición muy esperada por todos los fans del fantástico con un primera jornada que se puede interpretar como una declaración de principios que marcará el perfil decidido de la programación de los próximos once días: talento emergente, una amplia representación de producciones catalanas y estatales de alto nivel y una programación con propuestas innovadoras y valientes sin dejar de reivindicar los clásicos del género y los realizadores consolidados. El cine fantástico está más vivo que nunca y, del 8 al 18 de octubre, Sitges se convertirá en su mejor escaparate. Y la manera de demostrarlo, una gala inaugural de lujo con el estreno de la coproducción catalana Malnazidos, un película de zombis en plena guerra civil española y una previa de altura con Dar-Dar, el cortometraje sobre la historia de un demonio de la leyenda vasca realizado por el director de Errementari, Paul Urkijo.

Jornada inaugural de Sitges 2020. FOTO: Félix Cárdenas para CanalPlenitud.TV

La primera jornada del Festival ha inaugurado el apartado cinematográfico con grandes títulos de las principales secciones para tomar el pulso de nuevo al género fantástico y demostrar, este año más que nunca, que el talento y las propuestas arriesgadas y consolidadas del género siguen en plena forma y Sitges el lugar ideal para disfrutarlas. A primera hora los más pequeños y futuros seguidores del Festival han estrenado el Auditori del Meliá para ver Pequeño Vampire (Little Vampire) en la sesión especial para escuelas, una adaptación animada de uno de los cómics más apreciados de su autor y director, Joann Sfar, que se podrá ver estos días en sesión especial dentro de la Sección Oficial. Los fans de los no-muertos también han estado de enhorabuena con el esperado estreno de la película coreana Peninsula, la secuela de Train to Busan, que en Sitges 2016 fue merecedora de los premios a la mejor dirección por Yeon Sang-ho y a los mejores efectos especiales.

A mediodía ha sido el turno de presentar en rueda de prensa Malnazidos, la película encargada de inaugurar oficialmente la 53ª edición del Sitges – Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya. Sus directores Javier Ruiz Caldera y Alberto de Toro, y dos de sus protagonistas, Aura Garrido y Miki Esparbé, han explicado todos los detalles de esta película de acción zombi ambientada en la Guerra Civil Española que adapta la novela de Manuel Martín Ferreras y han transmitido la ilusión y la responsabilidad que supone inaugurar oficialmente el Sitges 2020 con el estreno mundial de su película en un año tan especial y particular. El reparto, además de Miki Esparbé y Aura Garrido, cuenta con Luis Callejo, Álvaro Cervantes, María Botto y Dafnis Balduz. La cinta sigue un grupo de combatientes huidos de bandos rivales durante la Guerra Civil que tendrán que aliarse para hacer frente a un enemigo común, los zombis.

Sala de proyecciones. FOTO: Félix Cárdenas para CanalPlenitud.TV

En la gala que se ha celebrado esta tarde de jueves en el Auditori del Hotel Meliá, presentada un año más por Melina Matthews y Dafnis Balduz, además del equipo de Malnazidos, entre ellos Oriol Tarragó, que ha hecho el diseño de sonido del film y que este sábado 10 de octubre recibirá el premio Maria Honorífica del Festival, también han pasado por la alfombra roja las protagonistas del corto inaugural Dar-Dar, Almudena Cid, Elías García, Udane Elosegui y su director Paul Urkijo, y se han presentado ante los periodistas gráficos el Jurado Oficial Fantástico de esta 53ª edición, con los productores David Matamoros y Maria del Puy Alvarado, la actriz Juana Acosta y los directores Víctor García i Borja Crespo.

Detectan en Venus fosfina, un gas que en la Tierra producen los seres vivos

La atmósfera de Venus contiene trazas de una molécula que en nuestro planeta solo generan las actividades microbianas y humanas, y que huele a podrido en asociación con otros compuestos. El descubrimiento, realizado con los telescopios James Clerk Maxwell y ALMA, apunta a la existencia de procesos geológicos o químicos desconocidos en nuestro planeta vecino, aunque tampoco se descarta una posible fuente biológica.

La atmósfera de Venus contiene trazas de una molécula que en nuestro planeta solo generan las actividades microbianas y humanas, y que huele a podrido en asociación con otros compuestos. El descubrimiento, realizado con los telescopios James Clerk Maxwell y ALMA, apunta a la existencia de procesos geológicos o químicos desconocidos en nuestro planeta vecino, aunque tampoco se descarta una posible fuente biológica.

La fosfina o fosfano o trihidruro de fósforo (PH3) es un gas incoloro, inflamable, tóxico e inodoro en estado puro, aunque a menudo huele a ajo o pescado podrido cuando se presenta junto a otros compuestos similares. Esta sustancia se encuentra en ambientes como las ciénagas o las heces.

El gas fosfina encontrado en la atmósfera de Venus se podría originar a partir de procesos fotoquímicos o geoquímicos desconocidos o, por analogía con su producción biológica en la Tierra, por la presencia de vida, según los autores

En la Tierra, solo algunos microorganismos anaerobios producen fosfina, además de la que se genera de forma artificial en los procesos industriales. Se utiliza, por ejemplo, en la fabricación de semiconductores para introducir fósforo en los cristales de silicio.

Pero esta semana un equipo internacional de investigadores encabezados por el profesor Jane Greaves de la Universidad de Cardiff (Reino Unido) informa en la revista Nature Astronomy que han detectado fosfina en un lugar inesperado: la atmósfera de Venus.

El hallazgo ha despertado expectación por si alguna forma de vida estuviera detrás de la existencia de este gas en nuestro planeta vecino, aunque los autores apuntan más posibilidades: “El PH3 se podría originar a partir de procesos fotoquímicos o geoquímicos desconocidos o, por analogía con su producción biológica en la Tierra, por la presencia de vida”.

En la atmósfera terrestre (con una abundancia de partes por billón a escala mundial) esta molécula se asocia de forma exclusiva con la actividad antropogénica o  microbiana, y en el sistema solar se encuentra solo en las atmósferas reductoras de los planetas gigantes, donde se produce en capas atmosféricas profundas a altas presiones y temperaturas, para luego ascender hacia arriba por convección.

Sin embargo, las superficies sólidas de los planetas rocosos, como Venus, presentan una barrera respecto a su interior, y la fosfina se debería destruir rápidamente en sus cortezas y atmósferas altamente oxidantes.



Un marcador de posible vida

De hecho, el PH3 se ha propuesto como una biofirma cuya detección podría indicar la existencia potencial de alguna forma de vida en estos planetas, aunque su observación resulta complicada ya que muchas de sus características espectrales son fuertemente absorbidas por la atmósfera de la Tierra.

Para resolverlo, Greaves y sus colegas observaron Venus con dos de los telescopios mejor preparados para registrar radiación submilimétrica: el telescopio James Clerk Maxwell y el Atacama Large Millimeter / submillimeter Array (ALMA), en 2017 y 2019 respectivamente.

De esta forma detectaron una firma espectral que es exclusiva de la fosfina y estimaron una abundancia de 20 partes por mil millones en las nubes de Venus.

Se han analizado diferentes formas en que se puede producir la fosfina en Venus, incluyendo posibles fuentes en la superficie del planeta, vulcanismo, micrometeoritos, rayos o procesos químicos en las nubes, pero no se ha podido determinar su origen

En principio las condiciones en la superficie de Venus son hostiles para la vida, pero el entorno de su capa superior de nubes, alrededor de 53 a 62 km sobre la superficie, es templado. Sin embargo, la composición de las masas nubosas es muy ácida y, en esas condiciones, la fosfina también se debería destruir muy rápidamente; pero ahí aparece.



¿Microbios ‘aéreos’ en Venus? 

Los astrónomos han especulado durante décadas con la posible existencia de microbios en las nubes altas de Venus, microorganismos que flotarían libres de la superficie abrasadora pero que necesitarían de una muy alta tolerancia a la acidez. La detección de fosfina podría apuntar a tal vida ‘aérea’ extraterrestre como una posibilidad.

Los autores han analizado diferentes formas en que se podría producir PH3, incluyendo posibles fuentes en la superficie del planeta, vulcanismo, micrometeoritos, rayos o procesos químicos que estén ocurriendo dentro de las nubes. De momento no han podido determinar qué genera las trazas de fosfina.

Aunque no lo descartan totalmente en su estudio, los autores argumentan que su detección no constituye una evidencia sólida de vida microbiana y solo indica que procesos geológicos o químicos potencialmente desconocidos están ocurriendo en nuestro vecino.

El equipo señala que se necesitan más observaciones y modelos para estudiar el origen de este gas en la atmósfera de Venus y que deben buscarse otras características espectrales del PH3, además de plantear que un muestreo in situ en sus nubes y superficie permitiría examinar de cerca las fuentes de este gas y resolver el misterio.

Fuente: Nature / SINC

Referencia:
Jane Graves et al. “Phosphine gas in the cloud decks of Venus”. Nature Astronomy, 14 de septiembre de 2020.

La fusión de dos agujeros negros en otro supermasivo desconcierta a la comunidad astrofísica

Las colaboraciones científicas Virgo y LIGO han detectado el agujero negro más masivo jamás observado a través de ondas gravitacionales, formado a partir de la colisión de otros dos. Su origen es inexplicable.

Las colaboraciones científicas Virgo y LIGO han detectado el agujero negro más masivo jamás observado a través de ondas gravitacionales, formado a partir de la colisión de otros dos. Su origen es inexplicable.

Hace siete mil millones de años, a una distancia de 17.000 millones de años luz, dos agujeros negros, de 66 y 85 masas solares, se fusionaron dando lugar a un nuevo agujero negro masivo, de alrededor de 142 masas solares. Tanto los dos agujeros progenitores como el resultante de la fusión se sitúan en un rango de masas superior al que se había observado hasta la fecha, y el resultante es el agujero negro más masivo jamás detectado con ondas gravitacionales.

Este hallazgo, desarrollado a partir de una señal de 0,1 segundos de duración, ha sido el resultado de 15 meses de trabajo por parte de dos grandes colaboraciones científicas (Virgo en Italia y LIGO en EE UU) que han contado con centenares de expertos de diversos países, incluyendo participación española.

Los resultados obtenidos, así como sus implicaciones científicas, se acaban de dar a conocer mediante dos artículos publicados en las revistas Physical Review Letters y Astrophysical Journal Letters. El sistema binario masivo se ha bautizado como GW190521 –ya que el evento de ondas gravitacionales se percibió el 21 de mayo de 2019–.

“Esta detección abre la puerta a descubrir muchos más posibles efectos astrofísicos nuevos”, adelanta Thomas Dent

Que se haya batido el récord de masa detectado por las colaboraciones Virgo y LIGO es un descubrimiento sin precedentes. “Esta detección abre la puerta a descubrir muchos más posibles efectos astrofísicos nuevos”, adelanta Thomas Dent, coordinador del programa de ondas gravitacionales en el Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE) y miembro de la Colaboración Científica LIGO.

Un aspecto crucial es que el agujero negro remanente es de masa intermedia, y esto está relacionado con uno de los rompecabezas más fascinantes y complejos de la astrofísica y la cosmología: el origen de los agujeros negros supermasivos. Estos monstruos gigantes, de millones a miles de millones de veces más masivos que el Sol y a menudo en el centro de las galaxias, podrían surgir de la fusión de agujeros negros de masa intermedia más pequeños.

«Tanto el [agujero negro] de 85 como el de 66 son agujeros negros mucho más grandes de los agujeros de masa estelar intermedia que conocíamos. En el rango entre 60 y algo más de 100 veces la masa del sol, no está previsto que se pudiera formar un agujero negro de masa estelar», indica a SINC la investigadora Alicia Sintes, de la Universitat de les Illes Balears (UIB) y miembro de LIGO.

«Las ondas gravitacionales están descubriendo objetos o eventos que no nos esperábamos. Debe haber mecanismos que no entendemos y que permitan la generación de agujeros negros con masas solares superiores, como supernovas», deduce Sintes.

Hasta hoy, muy pocos candidatos de este tipo han sido identificados únicamente a través de observaciones electromagnéticas y esta es la primera observación vía ondas gravitacionales. Además, el rango de 100 a 1.000 masas solares ha representado durante muchos años un desierto de agujeros negros.

Un fenómeno no explicado

Los astrofísicos diferencian los agujeros negros en tres grupos en función de su masa.

Por un lado, se encuentran los agujeros negros supermasivos, con una masa que oscila entre centenas de miles hasta miles de millones de veces la masa del Sol. Este es el caso del agujero negro que se encuentra en el centro de la Vía Láctea, con una masa alrededor de 4 millones de veces la del Sol. El modo en el que se generaron todavía es un misterio.

La comunidad astrofísica no esperaba observar ningún agujero negro en un rango comprendido entre las 60 y las 120 masas solares

Por otro lado, se sitúan los agujeros negros de masa intermedia, cuyas masas oscilan entre 100 y 100.000 veces la masa del Sol. Su origen es impreciso. Es el caso del remanente percibido, el GW190521, que ha sido originado a partir de la fusión de otras dos masas masivas.

Por último, se hallan los agujeros negros de masa estelar, cuya masa es de unas pocas decenas de veces la masa solar. Se cree que se formaron a partir del colapso del núcleo de una estrella masiva, mediante explosiones de supernova.

Uno de los misterios del nuevo hallazgo es el origen de los dos agujeros negros progenitores. «Si surgieron del colapso de estrellas, se sitúan en un rango de masas en el cual su presencia se considera, en teoría, imposible», explica Dent. «Por tanto, podría ayudar a mejorar nuestra comprensión sobre las etapas finales de la vida de las estrellas masivas», vaticina. Si logran conocerlo y comprenderlo, podrían averiguar cuál es el origen de los agujeros negros supermasivos, uno de los rompecabezas más complejos de la astrofísica y la cosmología.

Se sabe que los agujeros negros con masas entre 65 y 120 veces la masa del Sol no pueden haber sido formados tras el colapso de una estrella. Mediante un fenómeno conocido como “inestabilidad de pares”, al estallar las estrellas con estas masas, únicamente dejan tras de sí una nube de gas y polvo cósmico, ‘imposibilitando’ la formación de agujeros negros de estas dimensiones.

Por lo tanto, la comunidad astrofísica no esperaría observar ningún agujero negro en este rango de masas solares, entre unas 60 y 120. Ese es exactamente el rango de masas en el que se encuentra la componente más masiva de GW190521 (66 y 85 masas solares).

«No hay una teoría científica estándar que explique la existencia de este agujero negro masivo», certifica a SINC Sascha Husa, investigador en el Institute of Applied Computing & Community Code de la UIB y miembro del equipo editorial de los dos artículos publicados.

Es evidente que son necesarias más observaciones de agujeros de este tipo para comprender exactamente qué es lo que ha ocurrido y cómo se explican fenónemos como el descrito. Por el momento, ya existen algunas hipótesis entre la comunidad científica.

«Hay dos explicaciones naturales: una es que esta teoría científica no es correcta, porque estos fenómenos son más complicados de lo que se había pensado, y la otra es que estos agujeros negros se hayan formado a su vez por la fusión de otros más pequeños. Claro, que no es muy probable que dos agujeros se encuentren, a menos que se encontrasen en una nube estelar y la fusión se haya producido en una zona de alta densidad de estrellas», sugiere Husa como posibles explicaciones.

«Las ondas gravitacionales que estamos recibiendo describien eventos que no esperábamos ver», señala Sintes

Tito Dal Canton, investigador del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) en el Irène Joliot-Curie Lab, en Orsay (Francia), y miembro de Virgo, explica que los agujeros negros iniciales rotaban rápidamente en el momento en el que se emitió la señal que han detectado.

“La señal muestra indicios de precesión, una rotación del plano orbital producido por rotaciones de gran magnitud y orientación particular”, indica Dal Canton. “El efecto es débil y no podemos afirmar que esté presente de manera categórica, pero, si fuera cierto, apoyaría la hipótesis de que los agujeros negros progenitores surgen y viven en entornos cósmicos muy inestables y concurridos, como un cúmulo estelar denso o un disco de acreción de un núcleo galáctico activo”, pronostica.

“Ha sido muy complejo interpretar la señal al estar en el límite de nuestra capacidad técnica. Solo tendremos una idea clara de cómo se formó el sistema que la generó tras investigaciones adicionales y con detecciones futuras con las que comparar”, explica Thomas Dent, coordinador del programa de ondas gravitacionales en el IGFAE.

Este descubrimiento ha sido posible mediante una gran alianza internacional de científicos de dos grandes Colaboraciones. Por un lado, la Colaboración Virgo se compone actualmente por unos 580 miembros procedentes de 109 instituciones en 13 países diferentes, incluyendo Bélgica, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, los Países Bajos, Polonia, Portugal y España. Virgo aporta también al trabajo uno de los tres detectores que han sido necesarios para detectar el GW190521, ubicado cerca de Pisa, en Italia, dentro del Observatorio Gravitacional Europeo.

Por otro lado, en la Colaboración LIGO participan más de 1.300 científicos de todo el mundo. Este, por su parte, aporta otros dos detectores: uno en el Observatorio Livingston, en Luisiana (EE.UU.) y otro en el Observatorio Hanford, en Washington.

En cuanto a la participación española, tanto la Universitat de les Illes Balears (UIB) como el Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE) de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), forman parte de la Colaboración Científica LIGO; mientras que la Universitat de València (UV), el Instituto de Ciencias del Cosmos de la Universidad de Barcelona (ICCUB) y el Institut de Física d’Altes Energies (IFAE) de Barcelona son miembros de Virgo.

Fuente: Sergio Guinaldo | UIB

«La vampira de Barcelona» se estrenará en Sitges

«La vampira del Raval» se estrenará en la próxima edición del Festival de Sitges.

Foto: Lucía Faraig

«LA VAMPIRA DE BARCELONA«, una producción de Brutal Media y Filmax en coproducción con TV3, tendrá su estreno mundial en la 53ª edición del Festival de Cine de Sitges, donde competirá en la sección oficial del certamen el próximo mes de octubre.

La primera versión cinematográfica de la mítica historia de la Vampira del Raval, que conmocionó al país a principios del siglo XX, está dirigida por Lluís Danés y protagonizada por Nora Navas (Dolor y gloria, Durante la tormenta), en el papel de la Vampira (Enriqueta Martí), y Roger Casamajor (Pa negreEl laberinto del fauno), en el del periodista que investiga el caso. También participan Bruna Cusí (Estiu 1993Incerta glòria), Sergi López (El niñoEl laberinto del fauno), Francesc Orella (Merlí7 razones para huir), Pablo Derqui (SalvadorLa Catedral del Mar) y Núria Prims (Incerta glòriaHospital Central). Cuenta con guion de Maria Jaén, vestuario de Mercè Paloma y fotografía de Josep Maria Civit.

Imagen del rodaje. Foto: Lucía Faraig

Sinopsis
 
En la Barcelona de principios del siglo XX conviven dos ciudades: una burguesa y modernista, la otra sórdida y sucia. La desaparición de la pequeña Teresa Guitart, hija de una rica familia, conmociona al país y la policía tiene pronto una sospechosa: Enriqueta Martí, conocida como ‘La Vampira del Raval’. El periodista Sebastià Comas se adentrará en el laberinto de calles, burdeles y secretos del barrio del Raval, donde sabe que encontrará la verdad sobre las desapariciones y asesinatos macabros de niños de los que se acusa a la Vampira. Pronto descubrirá que allí se esconde una élite dispuesta a ocultar sus vicios a cualquier precio.

Investigación en casa Xifré

Recorrido de investigación por el edificio Xifré, en Arenys de Mar (Barcelona).

Acompañamos a Marta Embid y Joan Sintas del programa «Encants de Sinera» en un recorrido de investigación edificio Xifré, en Arenys de Mar (Barcelona).

Vista exterior de la casa Xifré. Crédito: Sombras en la noche

Localizamos en su interior los puntos que anteriormente nos habían dado registros anómalos, o donde los testimonios afirman haber visto sombras y extrañas corrientes de aire.

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Alfred L. Webre en exclusiva en Sombras en la noche


El fundador de Exopolítica y descubridor del Omniverso, Alfred L. Webre, estuvo con nosotros en Sombras en la noche con Quim García para hablarnos en profundidad de un descubrimiento en poder de Estados Unidos que supuestamente les permitiría hacer viajes en el tiempo, entre otros interesantes temas. Continuar leyendo «Alfred L. Webre en exclusiva en Sombras en la noche»

Nueva temporada en Tele 7

Desde el 8 de febrero, a las 22:30h. puedes seguir semanalmente las emisiones de «Sombras en la noche» en Tele 7; disponible en canales 31 y 48 de TDT en Bilbao y canal 26 en Cantabria. Además en Euskaltel en el canal 993 en todo Bizkaia. ¡Te esperamos!

Tele7

Tienes más información de Tele 7 en su web: http://www.tele7.tv/